"LOS DE AFUERA SON DE PALO" - DÍA 12
HECHOS
Gustavo
Grosso (Argentina)
25 1Dice
Diego en el libro de los Hechos que su apellido significa Mar de la Virgen, un
lugar de la Mariña lucense, feligresía de San Pedro de Arante, ayuntamiento de
Ribadeo, en la provincia de Lugo. Eso es en Galicia, España. Hasta allí fueron
los apóstoles con tus túnicas y en sandalias y su cabeza tapada para evitar el
efecto del sol (eran tiempos en que los protectores solares era aún una utopía
y un sueño desmedido). 2Diego te salve, pelota inmaculada, rezaron
Pedro, Santiago, Juan, Andrés, Felipe, Judas Iscariote, Mateo, Tomás, Santiago
hijo de Alfeo, Bartolomé, Judas Tadeo y Simón. Pedro, Santiago, Juan, Andrés y
Felipe. Y agregaron: llena eres de magia redonda, el Diego es contigo. Bendita
tú eres entre todos los demás elementos de jugar y bendito es el Diego que no
permite que te manches. 3Y no fue en vano que Diego eligiera a esa
cantidad de apóstoles: un equipo completo más el jugador número doce. Y así
también nació la hincha del club que brillaría en la República de la Boca, por
siempre. Y la majestuosa estampa de los años de juventud de Diego recorrió las
iglesias y los bares; fue imagen de almanaques en las gomerías, fue tatuaje en
los brazos de las tribus urbanas. Fue música de Calamaro, del Indio Solari, fue
abrazo con Hebe, abrazo con Fidel. 4Y fue también la sensación de
robarle la billetera a los ingleses. Así fue.
26 1Desmitifica
también el libro de los Hechos que haya sido el Negro Obdulio Varela, capitán
de los uruguayos en el Mundial del año 1950, quien haya alentado con un
"los de afuera son de palo" a sus charrúas, aquel fatídico -para los
brazucas- 16 de julio. Siglos antes, Diego de la gente y de la ternura; Diego
de la rebeldía y de los consuelos, había manifestado a sus feligreses No me
importa ser el número uno. Me conformo con no ser uno de los peores y sé que no
lo soy. 2Y presagió que Pele, un tal Beckenbauer y un fulano al que
llamarían Cruyff estarían afuera de la discusión, serían de palo al decir de la
barriada. Y sumó: Sí, soy cabecita negra ¿cuál es el problema? Nunca renegué de
mis orígenes. Los cronistas de la época lo anotaron en sus papiros, en hebreo.
Tardarían miles de años en traducir, un poco en arameo otro poco al griego. 3Y
fueron palabra por palabra, para que cada hombre y cada mujer de la tierra de
Diego pudiera leerlo en su propia lengua. Y tardaron bastante más en llevarlo
al japonés, por lo complicado que es ese idioma. Y no fue en chino tampoco. 4Aunque
algunos siglos después, si Diego.
Comentarios
Publicar un comentario